Una muy mala experiencia. Devolvimos a cocina dos solomillos incomestibles que nos sirvieron y el metre nos respondió con bastante mala educación. No fuimos la única mesa descontenta.
No vuelvo.
Uno de esos pequeños locales que sorprenden. Es conocido el restaurante, pero nosotros fuimos a merendar, al salir de la oficina. ¡Ambiente muy acogedor y tartas caseras a un paso de Colón! Ideal para sorprender a tu pareja o para hablar con tranquilidad con un amigo.
Entrando por la misma puerta encontrarás La Casa Escondida y La Galette 2, ideales para cenas románticas con una carta de la que te costará elegir tu plato preferido. El segundo se caracteriza por ser vegetariano y muy creativo. Pero La Casa Escondida hará las delicias de todos los paladares. Ambiente muy tranquilo. Precio aprox: 40-45€. Muy recomendable y un servicio muy atento.
El salón del té El Gato Persa no he podido aún probarlo, pero lo tengo apuntado en los pendiente.
Un imprescindible de la capital desde hace ya más de una década, un multiespacio con 3 ambientes dentro de una casa a la que pasas sin llamar. Nada más cruzar el umbral, te sientes absorbido por su calidez e intimidad. Mi restaurante favorito es La Galette II, y el Gato Persa paar merendar un rico té y unas croquetas de manzana, únicas en la capital.
Muy buen ambiente, carta y trato. Altamente recomendable para darse un homenaje de vez en cuando