Un sitio espectacular, buen servicio, buenos platos, decoración minimalista muy agradable, es de esos sitios que repites con tus amigos.
Histórica la ubicación del restaurante construido en los pilares de la construcción fallida de la basílica que proyectó Aníbal González.
Celebré allí el bautizo de mi hija. Buen sitio en general. Comida buena, abundante y fe calidad. El servicio estupendo sin queja alguna. Precio correcto.
Un ambiente muy acogedor para pasarla bien entre amigos y con la familia. El servicio excelente, siempre pendientes de ti
A este lugar te tienen que llevar porque si no te llevan no lo encuentras. Una vez que lo encuentras vuelves a ir seguro. La historia del lugar es, al menos curiosa y conocida por poca gente. En cuanto a lo que interesa tengo que decir que dispone de una amplia carta, que se ha adaptado a los tiempos que corren, pudiendo degustar tanto tapas como platos. La relación calidad-precio es bastante buena a lo que hay que sumar el plus del lugar.
Sitio precioso con historia, comida excelente y precios no demasiado elevados para ser un restaurante de esa categoría
Bien situado. Buena comida y atención
Un sitio genial para organizar eventos
Hemos hecho una reserva online para la noche del 22 de febrero; hemos ido y estaba cerrado. Solo hasta hoy a las 11 am, nos han enviado un email, informando que entre semana solo se presta servicio cuando es para un grupo de personas.
Estuve en una comida de empresa. El servicio lentísimo y la comida fría. Los servicios estaban en la planta sótano.