Un lugar muy acogedor con grandes vistas y un trato estupendo, me llevo un gran recuerdo de ese lugar y con ganas de volver.
Ok
Fuimos a comer un domingo después de una preciosa caminata por la nieve en los alrededores. Perfecto para descansar, entrar en calor y reponer fuerzas. El menú del día costaba 18 euros y tenía platos muy apetitosos y con opciones vegetarianas, que se agradece! Estaba todo muy rico, especialmente el arroz con hongos y las crepes de verduras!! Raciones abundantes y comida elaborada y sabrosa.
Excelente vista, comida muy sabrosa y un atención maravillosa. Es un lugar muy acogedor, ideal para pasar un fin de semana.
Perfect
No esta mal, la comida correcta. La atencion buena, aunque no llevabamos reserva nos atendieron muy bien. Un poco caro para lo que era, pero imagino que por ser menu de Semana Santa (18 eur menu) La torrija de postre estaba simplemente espectacular
Es genial! Vistas espectaculares,la atención del nuevo equipo de gerencia mejor imposible y la comida espectacular.Lo recomiendo cien por cien.
Estupendo lugar!
Tanto el alojamiento, como las raciones de la cena, el desayuno con zumito natural de naranja, tostadas de pan de hogaza Pero sobre todo, una estupendísima alubiada, con posibilidad de acompañar con berza con un riquísimo refrito de ajo, y con unos "sacramentos" (chorizo, costilla, tocinito)
La atención de los nuevos dueños GENIAL!
Me gustó el entorno rural, mucho verde y poca gente. Gente agradable.
Nos dieron una habitacion con camas separadas, bastante incomodas. Se escucha todo, hay mucho ruido. La calidad del sitio en general no es muy buena, tampoco acogedora. Poco espacio.
Molaba que estaba en el campo. Pero resulta que en realidad era una ermita y una guardería a tiempo parcial. El sitio no era muy acogedor aunque era tranquilo. La habitación era pequeña, fea, con dos camas incómodas y un baño con una ducha minúscula que tardaba 10 minutos en salir caliente el agua. Nuestra habitación se llamaba "La dormida" pero mi primera noche allí fue un infierno. Como era tan difícil sobarla no conseguimos levantarnos a desayunar así que no llegamos a probar el restaurante.