Un lugar promedio que no sobresale en nada. Tampoco es una mala experiencia; es solo otro lugar más. No hay nada que los diferencia ni que lo invite a uno a volver, pero tampoco es una casa de sustos.
Para recordar la costumbre de la molienda, es como transportarse al pasado, rica comida típica y una atención con cariño y carisma.
Un buen lugar para pasar en familia
Sehr freundliche Leute. Tolle Aussicht, gemütliche Location. Interessante Verarbeitung von Zuckerrohr.
Excelente lugar muy familiar en las noches es súper hermoso el lugar muy acogedor.
Muy interesante y didáctico no solo el dulce si no todos los proyectos que tienen
Esperaba un lugar más bonito, en redes sociales las fotos se ven muy bonitas pero Y cuando llegue al lugar no me gustó tanto