Hotel familiar.
Construcción rústica tÃpica del pirineo.
Situado a escasos metros del acceso Tarter de Grandvalira.
Habitaciones un poco descuidadas y viejas perpo lugar bonito y economico. Buen lugar para bolsillos ajustados.
Lugar precioso, pegado a la estación de esquÃ. Los apartamentos son muy grandes y el recinto está muy bien cuidado.
Si tengo que ponerle alguna pega es las habitaciones de la buardilla tienen un techo muy bajo y es muy incómodo para dormir provocando golpes.
La vajilla destartalada, la televisión no tenÃa cable de alimentación, tardaron más de doce horas en traernos uno.
Los dos baños en la planta baja, sólo una plaza de garaje siendo 12 personas. El mobiliario medio apañado todo del ikea con mucho uso. El termo del agua caliente sólo llegaba para 5 personas el resto con agua frÃa. Por el dinero que cobran bastante cutres.
el hotel era muy bonito.
estava muy cerca de las pistas de esqui.
i tenia una buenas vistas