Llegamos hasta esta acogedora cabaña por casualidad y resultó ser el sitio más agradable en el que nos alojamos en todo el viaje. Es una pequeña cabaña en medio del bosque al lado del río con chimenea de leña y todo incluido. La propietaria fue mue amable con nosotros e incluso nos ayudó a buscar una ruta por la que volver a Oslo evitando las carreteras cerradas por la nieve. Si volvemos a Noruega, sin duda repetiremos
La cabaña es perfecta, con posibilidad de poner leña, el balcón está justo encima del río y es muy agradable tener el sonido de la corriente de fondo. La propietaria, Laila, es muy agradable y maja!
Totalmente recomendable!!