Pésimo servicio, ante una experiencia difícil estas personas no se ponen en los zapatos de las que atienden, los últimos momentos que te dan con tu familiar fallecido es poco y con presión de los trabajadores en un lugar que no es apropiado ni privado
La sala de espera es la cosa más espantosa ya que una de las chimeneas de los hornos da justamente al lado de esta sala por lo que del calor es imposible estar ahí
La poca falta de tacto de los que atienden además deja mucho que desear, intenten evitar a toda costa este servicio que además no es barato
Bonitas instalaciones, los precios en la cafeteria son verdaderamente abusivos. Una sincronizada (dos tortillas de harina, dos rebanadas de jamón y queso) $40, molletes (un bolillo partido a la mitad con frijol y queso) $50