El trato es buenísimo, el entorno muy agradable y la comida esquisita. Recomendo.
Excelente mirador sobre la dehesa, degustando inmejorables carnes. El servicio muy profesional.
Había estado hace unos años, cuando estaba recién abierto, y ya me encantó la experiencia de poder comer disfrutando de la Dehesa extremeña. Unas vistas increíbles. El trato espectacular y la comida impresionante. Tiene también una terraza donde puedes tomar algo en los días soleados. Muy recomendable.
Es una experiencia única. Buen trato. Comida exquisita. Presentación, inigualable. Recomendable 100% y ni hablar de la exquisita relación calidad precio. Repetir es indiscutible.
Grata experiencia gastronómica en un enclave inmejorable.
Las vistas desde la terraza de verano por la noche son una maravilla, carta muy variada, donde se mezclan con acierto platos de la cocina extremeña con ligeros toques de modernidad y sofisticación.
Muy recomendable el menú cena de las estrellas durante el mes de agosto.
Personal muy atento y amable.
Un entorno, calidad y trato excepcionales.
Todo muy cuidado, desde la comida a la música.
Mezcla de estilo y hospitalidad. Un ambiente rústico con clase, paisaje impresionante y soft jazz entre aperos y naturaleza.
Maravillosa experiencia, todo espectacular: el sitio con unas vistas del campo divinas, la comida de gran calidad, recomiendo las sardinas ahumadas y el solomillo de vacuno, de postre la tarta de manzana horneada en el momento. Buen trato, personal agradable y atento. Merece mucho la pena, y a 1 minuto el Convento , remanso de paz.
No tenían el menú que anuncian en la web y tuvimos que comer a la carta
Las chuletillas de cabrito y el pulpo no dan la talla
Te cobran el pan sin avisar
excesivamente caro en relación calidad precio (41 €)
No recomendaremos
Buenas vistas, carta, acogedor y amabilidad del personal. No se puede pedir más.
Carnes a la brasa de nivel, algunos platos elaborados y muy interesantes, vinos razonables para la zona y unas vistas de infarto, buena opción, a precio razonable que no barato, si está uno cerca o visitando el afamado convento.