EstÔ muy bien situado en una calle tranquila, es un edificio rehabilitado precioso. Las habitaciones muy buenas y amplias. Todo muy limpio y con muy buena temperatura, con sÔbanas y toallas de calidad. El desayuno estupendo. La atención fue muy amable en todo momento, muchas gracias.
Solid choice in small Spanish wine town
Un sitio muy, bonito con encanto, un palacio de gran historia. Un sitio cƩntrico muy bueno para alojarse. La pena es que se se lo hayan cargado, con esos suelos de gres, y esos baƱos con gresite.
Simplemente espectacular, antiguo Palacio rehabilitado con habitaciones lujosas, nos ha sorprendido gratamente por la calidad de las habitaciones y las instalaciones. Dentro del Palacio hay un bar restaurante en un patio interior con buena cocina y un espacio singular muy acogedor. Se completa la buena experiencia con la perfecta ubicación del palacio a pocos metros del centro de Toro. En la misma puerta del Palacio ser encuentra fÔcilmente aparcamiento. Sin duda repetiremos
Un lugar espectacular, donde comer y descansar como un rey. El palacio es precioso y estÔ muy bien cuidado. Muy recomendable comer en un su terraza y desayunar con el cantar de los pÔjaros. Toro es preciosa y encantadora, recorrer la comarca y visitar algún viñedo es imprescindible, al igual que degustar sus quesos y dulces.
Muy buena experiancia. Su situación es cĆ©ntrica y el edificio es un antiguo palacio reconvertido en hotel. Ojo a las personas con movilidad reducida puesto que pueden tener un problema con las escaleras tanto al acceder a las habitaciones como al restaurante. La habitación que nos tocó, espectacular. Enorme y con una decoración en estilo medieval. El baƱo tambiĆ©n era enorme y correctamente equipado. Como Ćŗnica pega el agua del grifo salĆa caliente para beber, pero existe una mĆ”quina de agua en el pasillo que solventa el problema.
Desayuno incluido (zumo natural, cafĆ© y bollerĆa, y tostada de buen tamaƱo recien hecha, con mantequilla o aceite y tomate).
El personal, muy amable y correcto. A pesar de ser Semana Santa y estar la bodega cerrada nos trajeron una caja de vino que querĆamos comprar a la recepción.
Hicimos uso del restaurante y lo valoro con un notable alto, tanto en calidad de la comida como en el trato recibido.
Antiguos palacio, un sitio bonito, las habitaciones amplias con techos altĆsimos con vigas de madera, limpio, la cama enorme y muy comoda, y el personal amable, relación calidad-precio
adecuado.
Un antiguo espacio palaciego convertido en hotel. Las habitaciones son correctas. Una atención cuidada
Un palacio del siglo XVI reformado. Precioso. Las camas incluso tienen dosel. Techos altĆsimos. Faltaba gente que atendiera porque habĆa que llamar a una pobre seƱora al telĆ©fono, que era quien atendĆa la recepción y tambiĆ©n limpiaba. Fuimos en unos dĆas algo frĆos de junio y echamos en falta algo de calefacción. No sĆ© quĆ© tal se estarĆ” en invierno.El vino que se comercializa con la misma marca del hotel estĆ” riquĆsimo.
He debido tener suerte a juzgar por algunos comentarios. Lo cierto es que la habitación que reservamos, una doble superior, estaba a la altura de Paradores. Buen mobiliario, techos altos, suelo de madera originales, baño completo, buena calefacción Si alguien hecha de menos un frigobar, un tele grande "para ver desde la cama", recepción 24 horas y cosas por el estilo, conviene recordar que no tiene 4 estrellas ni cobra como ello. El un casón perfectamente restaurado y muy bonito. La situación es céntrica, con todas las ventajas e inconvenientes que conlleva. Si te gusta lo rústico, perfecto, si no, busca un NH o algo por el estilo. Nosotros volveremos.