Precioso monasterio, perfectamente conservado. La visita es libre utilizando un pequeño plano que te dan al entrar. También proyectan un vídeo en el que explican cuándo se construyo, etc. Vale la pena hacerle una visita.
Muy bonito, merece la pena. Más bonito que el monasterio de piedra
Un lugar muy hermoso y donde se respira tranquilidad.
Comedor agradable con vistas al río. La comida muy buena
Si buscáis paz y sosiego, éste es uno de vuestros rincones de visita obligada. Buen manual de arte. Puedes estar en tiempo que te plazca. Voy por mi tercera visita, y cada vez me gusta más.
Para visitarlo ojo con el horario que es un poco reducido. Abren todos los días de 10 a 13h y de 16 a 18h, aunque media hora antes del cierre ya ko suelen dejar pasar y los domingos durante la misa tampoco. Merece la pena pasarse y descubrirlo
Una visita muy recomendable. Lo único que no me ha gustado es que, en la taquilla, un monje claramente extranjero me haya dicho (al preguntarle donde podría comprar un sello) textualmente :"Éste es un pueblo de mierda, para correos hay que ir a Almazán". Si no te gusta ese pueblo vuelve al tuyo, chavalín.
Maravilloso. Recomiendo retiro en la hospedería. Un balneario para el espíritu.
Una auténtica joya este monasterio cisterciense. El audiovisual previo a la visita creo que merece la pena verlo para ponernos en contexto del monasterio. Buena tienda y hermanos (monjes) muy agradables.
Sin duda merece la pena detenerse.
Un edificio románico tardío evolucionado hacia el gótico. Máximo apogeo de edificación desde finales del s. XII y el XIII. Después hubo muchos más añadidos y restauraciones. Su estado de conservación tan bueno nos permite hacernos una idea clara de los avatares de aquella época.