Estuvimos pasando el fin de semana en Almagro, cuando nos topamos con este lugar encantador, del cual nos hubieramos ido si no llega a ser por la intervención de Lola, una de sus camareras que nos atendió de mil amores y nos resolvió todas nuestras dudas en cuanto a la carta. Nos llevamos un magnífico recuerdo de ella y del servicio gastronómico que disfrutamos.
Excelente. Tanto por la atencion de su personal (Santiago, gerente, es amabilisimo) como por la calidad de sus platos y sus precios
Muy buena, Atención personalizada del dueño, restaurante con calidad y precio. Volvere
Todo estupendo ,desde el precio del menu ,hasta la excelente calidad de sus platos tipicos manchegos
Es un sitio lleno de encanto en todo el centro de esta bonita localidad manchega y unas instalaciones muy bien conservadas