Excelente menú, un buen lechazo y morcillas y chorizos a un precio más razonable que en el resto de sitios de sus alrededores.
El servicio parecía algo despistado (eran las fiestas locales, he de apuntar) pero muy amable.
El pan era increíble, de tipo focaccia con mucho cuerpo, ideal para acompañar los chorizos y morcillas.
Mucho calor. La cocina no muy buena.
Toma una cerveza o un refresco pero no pidas raciones ni tapeoun desastre: para cinco pedimos unas patatas bravas y unos huevos estrellados con jamón ibérico. Las patatas estaban como recalentadas y de salsa brava le pusieron un chorro de tomate frito de brick que sabia a salsa de macarrones, ni brava ni bravo. Los huevos tenían las mismas patatas que las anteriores, un único huevo que se intuía más que se saboreaba y el jamón eran tres trozos de jamón del país, que sí, igual se puede creer que es ibérico porque estamos en la península ibérica, no por más.
Está bien para tomar una cerveza o un refresco y picar algo en la terraza. Dentro suele estar muy lleno y a veces los camareros tardan un poco en atender.
Todo correcto
No esta mal para una cena en grupo, el espacio es bastante reducido pero tiene una terraza amplia en el centro.
Buena comida . Servicio saturado con poca clientela
Excellent place for beer and tapas
Muy buen sitio y muy buena comida lo único la sopa castellana un poquito Sosa pero por el resto especial