Para pasar un buen rato no está mal, pero tampoco es para tirar cohetes
Es un hotel rural precioso, la suite es muy grande y la decoración es preciosa, cuidan vada detalle, es ideal para una escapada romantica.
El desayuno que nos preparó Teresa estaba muy rico con miel y mermeladas hechas por ella y su hermana, productos ibericos y tostadas calentitas.
100% recomendable, la atención muy buena y cercana, seguramente repetiremos en algún momento