Después de un incidente de avería con el vehículo mandé a la mujer con mis niñas en un taxi que puso el seguro yo volví con la grúa para coger otro coche para poder continuar con el puente, a lo que vamos ellas llegaron allí y se volcaron en prepararles cenas y en hacer que se sintieran lo más cómodas posible para que no se tuvieran que buscar la vida para cenar y tal ya que el comedor lo tenían completo y era un posible atenderlas en el restaurante aún así sacaron tiempo de no se donde y les llevaron la cena a la misma cabaña cosa que me quedo sorprendió otros te unieron ofrecido un bocata y listo. Otra cosa cosa se preocupan de informarte donde ir si no lo tienes claro y te asesoran. Las cabañas están limpias y con todas las comodidades cocina, lavadora, microondas, aire acondicionado en abitacion y salón cocina, buen aparcamiento para los residentes vamos volveremos eso seguro.
Un sitio tranquilo, donde se preocupan por que no te falte de nada muy contento la verdad
Un lugar muy recomendable para pasar unos días. Y el trato perfecto
Apartamentos modernos y confortables, con estética de pizarra, tipica del lugar. El trato espectacular, tambien característico de las gentes de Las Hurdes. Falta un detalle: mosquiteras en las ventanas, para no poner todo el tiempo el aire acondicionado.
Experiencia inolvidable, un paisaje y armonia explendidos. Perfecto estado del alojamiento y perfecto trato. Un 10!!!