Lugar pintoresco. Pero experiencia no muy satisfactoria en nuestra visita.
A la llegada ya se nos ofreció cambiar a otro lugar aunque finalmente nos aceptaron.
Luego tuvimos q renunciar al desayuno a cambio de un descuento en la tarifa por la imposibilidad de atendernos.
Por la noche cuando tratamos de duchar a nuestra peque el agua salía fría tras dejar correr varios minutos el agua. Al.intentar contactar con los propietarios no pudimos. No estaban en el.estableciniento ni atendían tl ni email. ATENCIÓN CERO!!!
A la mañana siguiente ya había agua y tras una nota que deje nos estaba esperando para aclarar que si había agua. ( por la.mañana si hubo pero por la.noche NO por muchonque me insistieran) Aún así esa no es la.cuestión, La.cuestion es que orientación al cliente no la vimos.
En baño solo 1 jabón de manos para su he y lavabo de Mercadona.
Camas cómodas. Pero la q pusieron para la niña estaba hundida y era incómoda.
Habitaciones MUY limpias pero la planta baja olía a cerrado.
El jardín muy bonito.
No volveremos. Ni lo recomendaría.
Y caro para lo poco que ofrece.
Si hubiera leído opiniones antes no hubiera ido. Además lejos de centro historico, necesario coche. Y aún que digan que se puede ir por antigua calzada a pie. es MUY cuesta arriba y sería más de 30 min montaña arriba.
En booking aparece q tienen bañeras o ducha, TODAS habitaciones ducha.
Y aunque dicen hay wifi nosotros no lo pusimos disfrutar de él. No funcionó.
Trato amable y agradable.
Lugar agradable, buenas habitaciones y buen jardín con barbacoa
Dueño muy amable
Alojamiento muy agradable, limpio, habitaciones amplias, jardín para jugar los niños Los dueños muy atentos y amables. Recomendable.
Estuvimos en la casa rural para pernoctar el pasado día 24 de junio del año en curso, porque hace dos años también dormimos allí (aunque en aquella ocasión fueron dos días de estancia). La diferencia desde entonces es notable. En el cuarto de baño medio frasco de jabón líquido para las manos, un cuarto de rollo de papel higiénico y dos toallas, ni siquiera un vaso para poder lavarte los dientes. La limpieza de la habitación dejaba que desear, el balcón a la calle estaba lleno de telarañas. Para el desayuno lo imprescindible y además muy escaso. En resumen, no se corresponde la calidad con el precio. No volveremos.
Estuvimos el pasado verano en "La Antigua Fonda" y en primavera hemos vuelto a repetir. Es una casa en donde el tiempo se ha detenido y el descanso está asegurado. El jardín, el estar situada a dos pasos de la estación, y la amabilidad de sus propietarios, es un lujo para quien viene de una ciudad grande.
Autenticidad, en todos los sentidos volveremos este verano