Muy buena comida y trato personal bueno
Tranquilo, agradable y el trato es muy bueno. Cerca de Sigüenza y de Atienza. Y comer se come muy bien
Pase un fin de semana de desconexion con mi pareja y gracias al trato del personal,la habitacion linpia y acojedora se consiguio. Desayuno perfecto todo natural. Lo recomendaria sin dudarlo.
Maravilloso hotel en medio del campo.
Los dueños atentos en todo momento.
Como usuaria de silla de ruedas no tengo ninguna queja todo en la primera planta para que se pueda acceder mediante rampas incluir una bonita terraza donde se puede comer una deliciosa comida típica de la tierra.
Ah! Y no perderse la tarta casera de queso.
En mi caso me habían reservado la habitación adaptada a la cual luego dije que no porque la taza del baño era alta tal y como determina la normativa, pero pude coger una habitación cualquiera porque por todas ellas cabía la silla de ruedas en el baño.
Excelente en la limpieza y cuidado de las habitaciones.
Desayuno que sin ser buffet libre es abundante y todo ello natural incluido el zumo de naranja y tomate rallado.
Y como no miel de la Alcarria.
Creo que volveré seguro porque es digno de ver la zona y de estar en ese hotel.
Un beso muy grande en especial a la dueña a una mujer muy atenta en todo momento al igual que su hijo y resto del personal.
Pues fui a Sigüenza a pasar el día y me recordaron este sitio. La comida estuvo genial al igual que el servicio. Me encantó mucho todo
Buen sitio para comer en la zona de Palazuelos. Servicio, calidad y precio razonables. Muy recomendable el entrecot a la pimienta, uno de sus mejores platos a mi parecer. Amplio y mucho sitio para aparcar. Solo disponible en coche.
Todo estupendo y bien cocinado. Servicio ágil y atento. Buen sitio para comer sin gluten porque los dueños tienen casos en la familia y saben lo que hay que hacer. Avisad antes si es vuestro caso, para que lo tengan en cuenta y os ofrezcan posibilidades. Los asados estupendos. Si hay torrijas, no dudéis. Con sopa, asado para siete, un entrecot, postres para cuatro (los niños se van pitando al jardín trasero cerrado a jugar) y café, veinte euros por persona.
Merece la pena ir hasta allí por comer el cordero asado al horno de leña. Maravilloso. Muy bien de precio y una atención estupenda
Bacalao con tomate que no es bacalao y el tomate (con nata en exceso) resulta desagradable, lo demás muy aceptable. Una de las camareras es bastante maleducada, los demás un encanto.
Vengo a comer desde hace años y sigue siendo un sitio donde seguro se come bien. Hemos traido a familiares y amigos a los q les han encantado los platos castellanos y tradicionales