No conozco el hotel, sólo el spa. Es pequeñito pero está bien. Lo mejor es, en otoño o invierno, tirarse a la piscina exterior de agua fría después de salir de la sauna. La biblioteca de la primera planta es muy agradable.
Adquirimos un pack romántico con habitación para dos y circuitos SPA. El hotel se encuentra a orillas del Duero y las 6 habitaciones tienen un pequeño balcón con vistas al río y al campo. Las habitaciones están decoradas con mobiliario y motivos rurales (lavabo palanganero, enchufes y llaves de la luz rurales, grifo antiguo). La atención fue muy personalizada y muy agradable. El circuito SPA es bastante completo, y con un ambiente íntimo. Tiene una zona con unos 5 jets de agua, y otra con una cascada. También tiene un servicio de baños y masajes temáticos y especializados.
Algunos packs incluyen una botella de cava y una cena romántica. Aparte de eso, el hotel no tiene servicio de restaurante, por lo que habrá que ir a alguno de los pueblos cercanos, como La Vid, o Aranda. En el alojamiento está incluido el desayuno buffet, en el que nos sirvieron donuts, croissants, pan rústico que se podía tostar, zumo de naranja natural, cafe, leche, colacao, jamón serrano, queso, entre otras cosas.
Algunas habitaciones tienen también una bañera de tonel. Además, también tienen un pequeño baño con inodoro y ducha.
El hotel dispone de gimnasio con bicis estáticas, cinta para correr, y algunos aparatos típicos de pilates. También hay una pequeña zona de biblioteca con ordenadores que no funcionaban demasiado bien. Hay wifi gratuita tanto en zonas comunes como en las habitaciones. No hay televisiones en todo el recinto. También hay una piscina exterior.
Tanto para ir como para moverte por la zona, es imprescindible el coche. El hotel tiene una pequeña zona de aparcamiento con unas 8 plazas y luz.
Sitio único. Pocas habitaciones. muy bonitas y originales. Desayunas como en casa. Zona de spa muy completa. una piscina exterior única. El propietario te da un trato directo. Hay una biblioteca para poder compartir lectura. Varias excursiones cercanas. Montar a caballo. visita de bodegas. Todo Muy cercana. Super recomendable como espada para cualquier momento.
Alojamiento muy acogedor, encantador y tranquilo a apenas 3 Km de Aranda de Duero. Al estar justo encima del Duero proporciona unas vistas maravillosas desde las habitaciones, que todas ellas dan al río. El SPA muy cuidado y muy agradable, consigue perfectamente lo que se espera de él, un relax absoluto, cosa que no se puede decir de muchos. La meticulosidad del dueño en todos los detalles ha hecho que nuestra estancia fuera muy agradable.
Samuel y Ana hacen que te sientas en casa, donde reina la tranquilidad y el bienestar interior. Perfecto para desconectar y recargar pilas.
Nuestra segunda visita este año.así que eso dice mucho.Todo el hotel en general tiene un encanto especial , desde las preciosas habitaciones..el completo circuito de spa completado por la sauna y la piscina exterior..el bienestar de las zonas comunes..y la disponibilidad , familiaridad y buen trato tanto de Ana como de Samuel.
Si quieres relax este es un muy buen lugar
Estancia mas que agradable, hotel muy tranquilo y a un paso de Aranda de Duero. El hotel dispone de SPA para relajarse durante una hora en pareja y sin nadie a tu alrededor. Exclusividad absoluta. El hotel pone a tu disposición un gimnasio por si quieres hacer deporte. El desayuno muy bueno con ingredientes de calidad. Atención extraordinaria.
Te ofrecen una visita a unas bodegas subterraneas de manera gratuita.
Lugar con encanto y perfecto para desconectar. Samuel, el dueño, nos ha ofrecido un trato muy agradable y cercano, con visita a una bodega incluida! Probamos un masaje de piedras calientes y fue realmente maravilloso, muy recomendable! Un sitio para repetir!
El sitio es precioso y encantador, Muy acojedor con un trato personalizado, Samuel el dueño es muy amable, las instalaciones en general tienen una calidad 10, la cama es muy cómoda, cada habitación cuenta con una bañera espectacular, etc 100℅ recomendable para desconectar. Visita guiada a bodegas subterráneas en el corazón de Aranda a cargo del propio Samuel. Piscina de interior y exterior, spa, relajación, gym, no se puede pedir más. Un desayuno estupendo. Repetiremos seguro.