Un hotel genial! Tranquilo, acogedor, limpio, y con un desayuno casero de primera! La recepción esta abierta hasta las 9 de la tarde, el recepcionista muy atento, recomendando hasta donde comer.
La habitación nos daba a la parte de atrás de la casa con vistas a la montaña y con un rio a escasos 10 metros de la casa, se escuchaba toda la noche el sonido del rio! Muy agradable.
Sin duda repetiremos! Deseando volver!
Estuvimos muy agusto. Es acogedor y tranquilo. El desayuno genial y ellos son muy muy amables.
Excelente (si te gustan los sitios rurales). La amabilidad es más que notable, te dicen donde cenar, donde ir, como y porque. Por nuestra parte un trato que en pocos sitios hemos encontrado. Encima con desayuno incluido. Gracias por la estancia chicos!
El desayuno, excelente, el trato del personal, genial, pero tiene varios inconvenientes. El colchón de la cama necesita un cambio urgente (dolor de riñones asegurado al día siguiente) y la casa no está nada insonorizada. Te enteras de absolutamente todo: conversaciones, pisadas, TODO. Así que si algún vecino decide empezar el día a las 6 de la mañana y tú esperabas empezarlo a las 8 te verás obligado a adelantar tus planes, pues no podrás pegar ojo. Deben hacer una buena inversión en insonorizar las habitaciones y cambiar los colchones. Solo entonces será un lugar realmente acogedor y tranquilo.
Solo tengo palabras de agradecimiento para este lugar y sus anfitriones.
Sitio pequeño, coqueto y tranquilo. La habitación era una buhardilla con su baño privado y una ventana con vista a la montaña y un pequeño río.
El desayuno muy bueno y variado, lo mejor los huevo rotos.
Desde aquí agradezco la atención de los anfitriones y recomendaré el lugar a toda la persona que conozca.
Un sitio muy bonito cerca de Cangas de Onís y de Covadonga trato superior y una tortilla para desayunar del diez
Hotel muy económico, a pocos minutos de Cangas de Onís y Covadonga. El chico que nos atendió durante nuestra estancia muy agradable y el desayuno muy rico.
Muy económico, muy cómodo y muy agradables
Las habitaciones no son lujosas pero es agradable y muy limpio. El desayuno muy bueno con bizcochos caseros, huevos revueltos muy bien calidad precio.
Los dueños encantadores.
Es un lugar precioso. Estratégico para moverse por los picos de Europa, covadonga y muchos lugares más. Las habitaciones limpias, agua caliente, (la nuestra una preciosa buhardilla con vistas al río y a un prado con vaquitas), el desayuno variado y riquísimo y el trato, GENIAL, como en casa. Aún nos quedan por pasar dos noches aquí y no quiero marchar. Nos tratan como si estuviésemos en casa. Muy atentos con nosotros y con nuestra bebe. Gracias por todo y por estos días. Volveremos seguro.