Estuvimos este fin de semana por la zona, concretamente en Alcalá de Moncayo. Preguntando nos recomendaron comer aquí, pero por suerte soy de los que leen las reseñas para saber con qué me voy a encontrar. En todos los sitios se pueden tener experiencias buenas y menos buenas, pero desde luego lo que no se puede admitir es la falta de respeto a un cliente al que no le ha ido bien. Leyendo la última reseña me encuentro con una mala experiencia de una clienta, posiblemente fruto de una casualidad, pero es inadmisible la respuesta del, o de la que, supuestamente, son los propietarios. Una risotada ante un comentario que se supone tiene que ser constructivo y con afán de mejora no me parece la mejor de las respuestas y desde luego me lleva a creerme totalmente la opinión de esta señora o señorita. Evidentemente ni fuimos a comer ni pienso recomendar este restaurante, todo lo contrario. Señores, ustedes también serán clientes en otros comercios y seguramente les gustará que les traten con educación y respeto. Hagan ustedes lo mismo! Si me preguntan si voy a dar una segunda oportunidad y voy a ir a probar sus "delicatessen", mi respuesta es la suya hacia esta clienta. Jajajaja
2 cosas muy destacables, la primera es ubicación, maravillosa, la segunda es que te lo cobran a muy buen precio. La relación calidad-precio es muy muy mejorable, aunque también hay que decir que es de lo mejor de la zona.
Experiencia horrorosa,fuimos doce personas a comer,la comida fría escasa y sin sabor, de los únicos tres platos a elegir tanto de primero como de segundo nos dijeron a la hora de servirlos que no había de lo escogido y que debíamos escoger otra cosa, en mi caso elegi merluza rellena gratinada que estaba seca y sin ningun tipo de relleno ,nos querían servir los postres sin habernos servido los segundos, la comida servida estaba fría ,con los postres surgió el mismo problema no había lo que estaba en el menú y hubo que cambiar en último momento,, y esto en un menú festivo de 18'50 calidad pésima hasta para un menú de mitad de precio, hasta los flanes y cuajadas servidas eran industriales nada de caseros y el menú infantil ..espagueti con tomate helados y una pechuga empanada y quemadilla lo unico que merecía la pena las patatas.El agua servida ya abierta ¿porque no se desprecitan las botellas en la misma mesa de los comensales? No tengo la menor duda de haber estado bebiendo durante toda la comida agua directa del grifo. Como podéis ver,nefasto no lo aconsejaria a nadie ah ..,y se me olvidadaba ,a la hora de servir el café..al camarero que llevaba en el hombro el trapo de ,supongo de secar las copas y vasos de la barra,la introduce en mi cortado y me lo sirvió sin ni siquiera inmutarse.No volveré ni lo recomendaría JAMÁS.
Sitio tranquilo buen restaurante
Muy buen sitio y muy buena atención.
La comida excelente. Los niños tienen juegos y la zona chill out de lujo
Remember. Trato personal. Y buena comida
Experiencia mala, malísima. Después de reservar e indicarnos su propietaria Ana que teníamos sitio, 3 días antes del día de la reserva nos indicó que no aceptaba el pack de la vida es bella, por lo que nos trastocó todos los planes para el fin de semana. No entendemos como se apunta a los pack si luego no nos dejan hacer uso de ellos.
Esta genial, instalaciones genial, atencion genial, trato genial.
La primera fotografía que sale en la página de hotel Comendador de Añón pertenece a la Casa de los Vientos. Es propiedad particular y se desliga completamente de todo la publicidad referente a dicho hotel. La persona o personas que la hayan enviado no son conocidas por los propietarios de la Casa, que no tenían hasta la fecha conocimiento de esta fotografía.
Añón, 29 de agosto de 2010.