Es uno de esos sitios que te encuentras como en casa nada más conocer a Raquel, el alma de este hotel. Bonito, acogedor, tranquilo, un lujo para descansar.
Trato genial. Lugar precioso y muy buenas instalaciones
Muy bonito y acogedor. La encargada, da excelentes recomendaciones de zonas visitables por la zona. Excelente.
Limpio, silencioso, atendido inmejorablemente por su propietaria, Hotel Cildá es uno de esos parajes mágicos que cuando lo descubres siempre esperas poder repetir.
El edificio está cuidado hasta en los detalles más pequeños, con exquisito gusto de materiales nobles como maderas y piedra, pero combinados de tal modo que dejan de ser lujosos para ser armónicos, cálidos y familiares.
Un excelente lugar que debes reservar con varias semanas de antelación en el que el cuidado del lugar está a la par del cuidado de la gente aloja.
Solo puedo hablar maravillas de este sitio, desde las facilidades para reservar, el recibimiento, las encantadoras y cómodas habitaciones, la decoración tan acogedora, la ubicación, muy cerquita de Aguilar de Campoo con toda la oferta en gastronomía, y por supuesto la amabilidad de la propietaria, siempre dispuesta a aconsejarnos y a proporcionarnos ayuda en cualquier cosa que estuviera en su mano. Seguro que repetiremos.