Un muy buen sitio que nadie debería perderse. Un entorno soberbio y sobre todo destacar la atención y el interés de sus dueños por que estés lo más agusto posible
Hacía tiempo que no quedaba tan satisfecho del trato recibido en un hotel. En Araz te tratan de forma excepcional, cercana y calida, siempre desde el respeto. Si tienes ganas de socializar tendrás infinidad de temas que tratar. Son gente muy amistosa, apicultores, con conciencia ecológica, comprometidos con el medio ambiente y muy por la labor de ayudarte en lo que necesites y hacer tu experiencia en su hotel lo más agradable posible. Un 10 a la habitación con vistas exepcionales al embalse. Y otro 10 a la cena, por 15€\pers no vas a cenar mejor en muchos sitios. El desayuno es variado y con productos de cantabria como los sobaos pasiegos. Buen cafe. Si llegas en coche eléctrico te lo cargan gratis durante la noche. Pienso volver a alojarme alli, fue una experiencia muy positiva.
Mis palabras para este hotel són, espectacular! Impresionante, agradables.. atentos
Desde el primer momento te sientes como en casa, imma y pedro sois estupendos, saludos y un fuerte abrazo.
La habitación muy acogedora y limpia , desayuno muy completo , un entorno único para desconectar de la gran ciudad , y los anfitriones buff q decir de ellos , son únicos, están a tu disposición desde q te saludan el entrar y te despiden al marchar , gente tan amable no se encuentran todos los dias , os doy las gracias x hacerme sentir en casa , seguir así un 10
Hola, nosotros hemos estado un fin de semana.
La verdad es que no se les puede poner nada malo, todo lo contrario, el trato de los dueños Inma y Pedro muy bien, están atentos en todo momento.
Cualquier duda ellos intentarán solucionarlo.
Cenamos el último día y la verdad que es como tener un cocinero privado, Pedro te propone varios platos adaptados en todo momento a tus gustos, un 10.
La situación del hotel increíble, las vistas al lago dan mucha tranquilidad.
Habitaciones amplias, decoradas con gusto.
Hotel recomendable 100 por 100.
Trato exquisito. Pedro e Inma cuidan el más mínimo detalle (ideal para visitar la zona sur de Cantabria, Campóo) y te hacen sentir como en casa. Te informarán con detalle y curiosidades de las visitas que puedes llevar a cabo. Muy agradable.
Trato cercano y tremendamente amable. Un placer de estancia gracias a los dueños. Las vistas son una delicia para la vista y es tranquilo como pocos sitios. MUY RECOMENDABLE.
Tranquilidad,trato genial,lugar espectacular para descansar y cargar pilas
Una experiencia preciosa. Genial el trato. Preciosas vista perfecto para descansar y poder disfrutar de los alrededores