Marrón es una pequeñisima localidad en el municipio de Ampuero.
La posada está junto a la carretera con vistas a las montañas y a una antigua vía de trenes.
Tiene un encanto especial.
Se ha conservado su estructura original y ha sufrido muy pocas modificaciones.
Esto tiene sus pros y sus contras.
Como pros, tenemos su encanto, su decoración, su energía.
Sus contras es, que es una posada antigua,de madera, y podemos escuchar como cruje la madera.
Nosotros pasamos una sola noche y fue perfecta.
Cerca de la ubicación que queríamos visitar, tranquilidad,vistas,UN DESAYUNO buffet increíble y cuidado,y Rosario muy atenta y muy agradable.
Desconozco el resto de habitaciones, pero la nuestra tenía un buen balcón por donde entraba luz natural.
El baño con hidromasaje de pie, donde puedes darte una ducha relajante con vistas a la montaña mientras lo haces.
Estuvimos de paso y nos fuimos muy contentos.
Si volvemos a pasar por alli, (cosa que haremos) no dudaremos en volver a visitarla.
Trato muy agradable, muy buen desayuno con pan y croasanes de panadería de pueblo crujientes el sitio muy tranquilo.
El aparcamiento muy escaso
Está todo lleno de flores y el jardín es inmenso, lleno de luz en éste mes de agosto, se oye el ruido del agua relajando muchísimo está genial!!!!
Rosario muy simpática y atenta. El desayuno completo y con productos naturales y caseros, muy bueno. Si eres de Nesquik este es tu sitio y si eres de Cola Cao, también. Las habitaciones muy monas e impolutas.
The best breakfast in the best garden!
Por k es como mi otra Casa
Frío, viejo, descuidado, colchones tan usados que son incómodos
Habitación y baño bien. Desayuno espectacular y riquísimo, con pan y bollería recien traida por la panadera. Fuimos en octubre por lo que no pudimos disfrutar del jardín (hacia mucho frío). Repetiría sin pensarlo.