Un lugar acogedor
El hotel es algo antiguo pero está muy bien. El personal de lo mejor, nos atendieron muy amablemente. Gracias Rosa.
Antiguo edificio reformado. Gente muy amable. Comidas, cenas y desayunos económicos
He parado en varias ocasiones y el menú es comida sencilla, sin demasiadas pretensiones, pero comida sana que sienta bien, a mi gusto en algunos platos las raciones un poco escasas, en los postres recomiendo el flan de café.
Cuando llegamos las habitaciones estaban sucias,los aseos asquerosos (con caca en el water)y tuvimos que hacer que nos limpiaran las habitaciones,siempre claro con la mala cara de la empleada que se escudaba en que ella no sabía que había pasado. Luego cenar allí una locura, después de pedir ,a la hora nos empieza a servir la comida,claro que lo mismo al estar en fiestas estaba saturado el lugar,pero una hora?? Y todavía me dice que: cariño, ya te he dicho que iba a tardar.ya pero una hora?? En fin, no lo recomiendo a nadie por todo esto . Una mala experiencia.
Buena carta de cervezas y las mejores vistas de la plaza y la Iglesia de San Miguel. El bar está bien cuidado y atendido. Del comedor y hostal no puedo opinar porque no estuvimos
Trato formidable, familiar, buena cocina, habitaciones limpias, no muy grandes, pero tranquilas, para una escapada o parada de paso ideal, precio razonable, aconsejable.
En el centro de la villa con una terraza muy grande, apta para grupos en bus
Moderno y agradable. Ideal para una escapada de fin de semana
Muy buen trato y se come muy bien.