Experiencia única, el trato con los clientes inmejorable; amabilidad, dulzura y detalles a la hora de alojarnos.
Pocos hoteles de cinco estrellas están más limpios que esta casa rural.
Si la visitan, volverán: yo me alojo en ella al menos una vez al año.
PD: El bizcocho, gentileza elaborada por la propietaria, evoca los sabores de mi infancia.
La señalización en el mapa es incorrecta. La situación exacta es en la misma carretera antigua nacional en la entrada al pueblo.