Super
El hostal barato y con poco trato por parte del personal, la mayoría del tiempo estaban desaparecidos y cuando estaban tampoco eran la "alegría de la huerta" que digamos. La habitación limpia y correcta y aceptan animales (un punto a su favor) Si os ofrecen desayuno pagando un poco más, os lo podéis ahorrar porque es un café y UNA tostada con mermelada. Mejor visitar alguna de las hospederías y bares de la zona.
Es un hostal, limpio y muy bien cuidado, pero para lo que ofrece me parece algo caro si se compara con otros hoteles del pueblo (he estado en todos ellos). Las habitaciones son muy pequeñas. En cuanto a su situación, lo bueno es que está en pleno centro; lo malo es que es muy ruidoso.
Es muy familiar y agradable. Habitaciones limpias y desayuno correcto de acuerdo calidad-precio.
Además se encuentra en un sitio perfecto para empezar a visitar la bonita ciudad de Osma. Se aparca con facilidad.
Todos los años repito.
Cómo usuaria de silla de ruedas tiene una habitación en la parte baja, por la cual se puede mover con facilidad; para aquellas personas que necesiten barras en el baño carece de ellas y la ducha aunque de fácil acceso tampoco cuenta con medio específico para una persona con movilidad reducida. El espejo del baño demasiado alto. Aceptable para personas con movilidad reducida que necesiten ayuda de tercera persona.
No hi aneu del 14 al 19 d'agost si voleu tranquilitat, doncs són les festes del poble. Les habitacions estan bé en relació al preu però no tenen aire condicionat sinó un ventilador. Dutxa millorable. Esmorzar molt just.
Está bien para el precio pero los de recepción son unos setas. Al salir, di las gracias, entregué la llave y el tipo gruñó por toda respuesta. Se salvan los sudamericanos de la cafetería, muy atentos y sonrientes.
Alojamiento correcto, habitación lo suficientemente amplia, el colchón me pareció que era de muelles.
Pasando un par de noches en este lugar.No se puede pedir más por este precio. La habitacion de la buhardilla tenia mucho encanto y estaba bien equipada y cuidada. El desayuno correcto. Hasta nos pusieron galletas sin gluten.
Es muy familiar y agradable. Habitaciones limpias y desayuno muy correcto de acuerdo calidad-precio.
Además se encuentra en un sitio perfecto para empezar a visitar la bonita ciudad de Osma.
Todos los años repito.
La habitación es correcta y está limpia. Sus ventanas daban a la calle principal del pueblo (que es peatonal) y era muy ruidosa. No he dormido para nada bien. Además se escucha todo de las otras habitaciones. Así que llevad tapones para los oídos. El desayuno es muy básico. Admiten perro, que es por lo que me alojé en este hostal, lo cual se agradece