No vuelvo ni loca, pagamos por una habitación superior y según hablamos con otros huéspedes el superior se limitaba a un balcón, ellos tenían ventana, desde luego no merece la pena pagar el superior. Luego teníamos la cena incluida pero sorprendentemente no tienen cenas, así que nos mandaron al pueblo de al lado a un bar, lo peor de todo no fue tener que ir a otro pueblo sino que encima tuvimos que pagar la cena para que después nos lo devolvieran a la mañana siguiente. Lo dicho, no vuelvo ni de coña.
Muy bueno. Sitio histórico y espectacular. Vistas muy bonitas. Buen precio.
Sólo trabajaban tres personas para lo grande que es. El ascensor no funcionaba y el desayuno desatendido, faltaba de todo. La chica que lo atendía todo un sobresaliente, muy atenta y simpática, pero no podía hacer más
Hemos estado muy bien. El personal muy amable. El problema es que el menú de la cena en los días que hemos estados ha sido el mismo, poca variedad. Por lo demás todo correcto. Es un lugar muy tranquilo.
Muy bonito y tranquilo. Merece la pena ir un fin de semana
Lo mejor: el edificio. Construcción imponente e histórica.
Lo peor. Todo lo demás. La habitación sucia, especialmente el baño, con colección de pelos incluida. El soporte de la ducha roto, el soporte de la escobilla roto, la goma de la mampara rota, el toallero roto.
La capa de polvo en el resto es de un dedo.
La sensación de dejadez es total, lo que funciona es por inercia.
Si sales de la habitación después de las 11 no te la hacen, al menos a nosotros.
En ocasiones no sabes a quien acudir, porque la recepción esta vacía mucho tiempo y la mitad del personal no viste uniforme.
Ascensor fuera de servicio (3 días), baño para personas con movilidad reducida fuera de servicio.
Es una pena que un sitio así de bonito no se cuide como debería.
En referencia al restaurante,
Lo mejor los torreznos, estuvimos 8 adultos y 3 niños, llegamos a las 13:30 y salimos a las 16:40, lento no lo siguiente, sacaban un entrante ( que elegimos 4 para compartir, no uno cada uno, a petición de la cocina, por que no se retrasara el servicio) Y hasta que no se había terminado no sacaban el siguiente.. en el segundo entrante los niños ya hacía rato que habían comido y se subían por las paredes Muy lento y no excusable por la preparación ni de los entrantes (cogollos de Tudela, chorizo y longaniza, croquetas y un revuelto), ni por el volumen de trabajo (2 mesas aparte de la nuestra) los principales estaban buenos aunque las carnes (la carrillera no) se notaban recalentadas
No volveremos
Me gustó mucho el sitio a mi y a mi mujer.lo malo es que las recepcionistas fuman en su puesto de trabajo y aunque cierren la puerta huele.al igual que la cocina allí fuma todo cristo. La atención de Conchi muy buena a pesar de que sin venir a cuento culpa de cosas a su compañera una tal Patri que no llegamos a conocer. Nosotros vamos a pasar unos días de relax. No a oír como se pelan entre los empleados.una lastima
Wonderfull old convent to stay. Only diner is not worth the money