Está situada en una de las torres del Castillo del Águila, habiendo sido utilizada durante algún tiempo como cuartel y polvorín. Se construyó en el siglo XVII y consta de profusas yeserías con adornos florales de estucado en su cúpula y capilla lateral. También es conocida como la Ermita del Encuentro, ya que según la tradición es aquí donde se encontró San Juan de Dios con el Santo Niño Jesús en agosto de 1536. En su interior destaca una imagen del Santo en madera de talla policromada.