Muy bonito y cuidado. Aquí se puede disfrutar de placidez y relax. La puesta de sol un lujo.
Un excelente hotel boutique, en todos los sentidos: ubicación, instalaciones, servicio, con un punto de sofisticación y romanticismo muy logrado. Habitaciones algo pequeñas.
Acogedor. Se come bien. Lugar tranquilo. Puedes tomar copas. Cerveza muy fresca. Me encanta!!!
Hotel restaurante y bar de copas mágico. junto al mar. Para pasar un dia agradable en familia o pareja. bonitos jardines todo decorado con mucho estilo
Comimos en el restaurante (el hotel tenía una pinta magnífica) que tiene una terraza espectacular, totalmente ambientada y en plan playero, muy agradable y bien decorada. La comida correcta, sin más, me esperaba más la verdad, dado lo bonito del lugar y el potencial de un sitio así. Y los precios nada baratos como era de esperar, pero bueno, solo comer en la terraza caribeña merece la pena y pasas un rato muy agradable a pocos metros de la playa
Sin duda una experiencia única, las instalaciones y servicio buenos. El entorno increible. Las fiestas impresionantes.
Estuvimos ayer para cenar un grupo de amigos. El sitio es precioso, la decoración es ideal. Con respecto a la comida regular, algunos platos como el bacalao canadiense o el arroz estaban de muerte, buenísimos; pero otros como el morrillo de atún o los espárragos bastante regulares. Los postres dejaron bastante que desear y los cocktail a ni fu ni fa. El precio bastante elevado para la calidad y sobre todo la cantidad, nos quedamos con bastante hambre todos.No repetiría.
Vista genial del atardecer a pie de playa, aunque el local está un poco descuidado. Respecto al restaurante, muy buenas propuestas y bien resueltas, aunque un poco disparado de precio.
Olía mal, quizás por la humedad. Camareras estúpidas hasta decir basta, con un desconocimiento de la carta vergonzoso. Los cócteles tan penosos que no los bebimos, eran agua. Muy bonito el lugar y muy buena música, pero totalmente prescindible.
Estuvimos en el Varadero para tomar una copa viendo la maravillosa puesta de sol desde su terraza tipo Zen. Sitio singular y peculiar, al que solemos acudir en nuestras estancias en Atlanterra. Cuando realizan fiestas temáticas (pe. Flower Power ) tienen un montaje estupendo que hace que todos los asistentes disfrutemos muchísimo.