Diré que las cucarachas no son mi plato favorito
Servicio paupérrimo y completamente desorganizado, más de una hora esperando
Pedimos a las 15:00 y nos traen la comida a las 16:30, había gente pero no era para tanto retraso encima, le pedimos algunas patatas o aceitunas y diciendo q si, no nos las pusieron. Y para colmo en la terraza el sol nos daba de lleno y le pedimos una mesa dentro por ello, y cuando ya nos fuimos descubrimos q tenían toldo y no nos lo pusieron. Desde luego yo no volveré.
Fuimos en la noche en blanco, y la verdad que cenamos muy bien y rápido, unas croquetas de calamares y alioli muy buenas, el rulo de cabrá y un solomillo al ajo tostado que estaba muy rico
Horrible.
Fuimos por su fama. Pero no sabemos de qué le viene la fama. Bastante mal
Desde que ha cambiado de dueño es horrible, con la las excusa de ser un gastrobar han puesto toda la carta de tapas a 7, 8 o 9€ por tapa, sin ser estas buenas, comimos una merluza pasada, un pollo empanado quemado y un solomillo tamaño liliputiense, todo esto con palillos chinos ¡¡porque no tenían cubiertos!!, los tuvieron que pedir al bar de al lado, total, terminamos yéndonos a un sitio de panninis para cenar algo sin dejarnos un riñón allí. Eso si, el camarero sufrió con nosotros, estuvo atento y disculpándose.
No lo recomiendo para picar
antes estaba mejor