Un sitio alejado de todo.
Las habitaciones corrientitas. El gran problema es que cuando algún otro huésped salga más temprano que tu de su habitación, el ruido que se forma, resulta imposible seguir durmiendo 😴
Hemos cenado y estaba todo buenísimo. Platos elaborados y muy ricos. Lo recomiendo.
Muy agusto y acogedor
Buena cocina. Precio adecuado a la elaboración presentada. El edificio un antiguo molino en un rincón bonito, tranquilo y típicamente castellano. Recomendable. Por desgracia poco público, espero esto cambie pues merece sobrevivir. Un único fallo: se hubiera agradecido algún grado más en el salón para que la comodidad, sobre todo de las señoras, hubiera sido completo.
Es una Posada de estilo rustico con todos los ingredientes para ser catalogada de forma excelente, la recomiendo a todo aquel que busque un lugar tranquilo y con encanto, merece destacarse la cocina excepcional, de la mano de Frank y el trato de la propietaria Sra Pilar.
Lo que realmente vale la pena de este lugar es su restaurante, la increíble comida que es todo un hallazgo en un sitio tan alejado, si esa comida te la dieran en un restaurante de Madrid, tendría lista de espera, los sabores, la elaboración y la calidad del producto es increíble, merece la pena ir allí solo para comer, la posada es eso, una posada, muy limpia y con un trato amable y educado
J'aime particulièrement cet hôtel-restaurant car l'ambiance et paisible et calme, nous sommes très libres en allant dans les jardins, les piscines, boire un pot à l'extérieur Mais surtout les serveurs qui sont très accueillant envers nous ! Et la cuisine est succulente ! Allez-y !
Sitio ideal para ir con tu pareja. Muy relajante. Sería mejor que los niños fueran a otros sitios más apropiados para ellos. Este no es un lugar para oír voces ni carreras, ni que se tiren de bomba a la piscina. Muy atentos los dueños.