Buen servicio. Calidad en la comida.
Los pinchos de las tortillas rellenas de José son uno de los secretos mejores guardados de Madrid. Os animo a probarlos!
Muy buena gente y además amigos. La recomiendo! Sus tortillas variadas y elaboradas de buena mañana por Jose, espectaculares!
Una cafetería muy agradable para tomar un café. La decoración es muy clásica y suele ser el lugar de desayuno de muchos empresarios de la zona. Personalmente me gusta bastante el café y además tienen una gran variedad de tortillas rellenas lo cual es de agradecer. La mejor la tortilla de carbonara. Un sitio más para tener en cuenta a la hora del desayuno!
Magnífico sitio para ir en familia. Decoración tradicional (rozando el romanticismo) y elegante. Para los más pequeños, un dato interesante es contarles que hay chucherías en la segunda planta, en unos botes de cristal, de varios tipos (cocacolas, fresas).
La cocina es vasca, pero hay de todo. Los precios son altos pero van de la mano con la calidad de los platos. Algo a destacar es sin duda el servicio, es fantástico.
El pescado está riquísimo. Muy recomendado!
Estuvimos allí celebrando el día de la madre y la experiencia fue positiva. La comida estaba muy rica. En muchos de los platos existe la opción de pedir media o una ración entera y la oferta es variada. Los lomos de merluza en salsa verde estaban realmente buenos y tiernos. También hay oferta de carnes y entrantes.
El local es muy amplio, situado en un chalet de principios del siglo XX, y la decoración es muy buena. Llaman la atención las fotografías a la entrada, dándole el toque hogareño.
La calidad-cantidad-precio es buena (y más comparando con otros sitios del estilo). Lo que puede resultar más caro es el postre. Nosotros compartimos varios entrantes, más el plato principal cada uno y la media salió por entre unos 25 €.
Fui a una cena de empresa. El ambiente fue agradable, también la ocasión lo favorecía. La cena estuvo muy bien, todos cenamos el mismo menú ya que se pactó de inicio. Hace tiempo que se celebró pero guardo un buen recuerdo. El menú gustó y salimos satisfechos. También recuerdo que, dentro de lo que cabe, como hay muchas calles por detrás que no son muy transitadas, el aparcamiento no fue un problema, aparqué relativamente pronto.