Mejorando pero falta bastante por recorrer. Ha reformado algunas habitaciones pero también han aumentado su precio. Hay WiFi en el Hotel pero es de pago con las tarjetas de Etecsa. El bar y el restaurante de la piscina están cerrados. Solo funciona el restaurante de la primera planta, que sigue igual de limitado de opciones, y un pequeño bar en la recepción que sustituye al de la piscina. La piscina parecía que no estaba en servicio.
Buen lugar para alojarse,buen servicio