Es una clínica dental diferente. El paciente es primero. Mientras te realizan el tratamiento hasta puedes ver tele y la dentista te da una confianza única. Tengo amigos que han ido muy nerviosos, y más bien después de ir, quieren volver. Una vez hasta vi una chiquita de 4 años que salió de tratamiento de lo más feliz. Además, el edificio cuenta con parqueo, algo que simplemente me molestaba de otros lugares que he ido, porque no hay. Se los recomiendo.