Todos los años vamos al bosque de los árboles de Navidad en Amecameca a cortar el árbol y después a la hacienda Panoaya a los venados acariciables, pero de pensar el gentío y tráfico terrible decidimos ir a otro lugar y viendo la página del rancho 3 encinos nos pareció buena opción. Lo que encontramos es que allí los árboles están chiquititos y bien secos, llegando te dan un palo con medidas, dependiendo de la medida es lo que vas a pagar; es decir un árbol mediano te cuesta alrededor de 800 pesos y uno grande 1500, te quieren a fuerza enjaretar un “guía” que es quien corta el árbol, le pone la cruceta y lo mete en una malla, para nosotros muy mal ya que nos gusta tomarnos nuestro tiempo, recorrer el lugar buscando un árbol bonito y cortarlo personalmente y no con un tipo ahí andaleandote y que encima solo mires como corta el árbol. Hay más actividades pero todo caro, comida fría y fea, personal que siempre tiene prisa, algunos medio amables, la cajera majadera y bien sangrona. No lo recomiendo, mejor regreso a Amecameca que cuando entras te dan tu sierra, una malla y te dejan con toda libertad deambular y disfrutar el bosque y además cualquier tamaño que escojas cuesta exactamente lo mismo.
Le hace falta mucho servicio y mantenimiento el area de alimentos sin variedades los juegos de niños estan totalmente fuera de servicio y averiados , este lugar podria ser una buena experiencia familiar si se proponen rediseñar lo
Pocos árboles, muy secos y pequeños ..
El lugar es muy lindo y hay varias actividades para toda la familia. El día de ayer fuimos y nos atendieron muy muy mal, el personal estaba sobrepasado, nadie quería ayudar ni dar indicaciones. El jovencito que nos estaba acompañado para enseñarnos dónde estaban los árboles mas altos nos dejó a la mitad del camino se subió a una pickup y se fue!!!!! conseguimos a otro que sin ganas caminamos por donde supuestamente estában los árboles después de recorrer el perímetro nos dice “este año no hay árboles grandes ni pachones”. todo esto con dos niños de 2 y 3 años. Finalmente muy desilusionados ya nos íbamos cuando el gerente Alejandro nos indicó que si hay árboles y que es conveniente acercarse en coche pues está muy lejos. Recomendacion si van el lugar es lindo pero asegúrense de encontrar a alguien que desde el principio quiera ayudar de lo contrario darán muchas vueltas y horas de tiempo pérdidas.
En lo personal no me agradó. Árboles muy pequeños y los más altos están pelones, además de caros. No haces la experiencia de cortar tu árbol, los empleados hacen todo el trabajo.
Al parecer (comentario de dos personas del lugar), las personas que trabajan ahí cortando y llevado los árboles, niños incluidos, lo hacen por la propina. Sin recibir equipo o algún beneficio adicional por parte del rancho.
Buen lugar para comprar el árbol de navidad
Personal atento y amable, cuenta con actividades para niños.
Es en general un lugar bonito para ir de paseo, sin embargo el cuidado y la estética de los árboles de navidad me hicieron preferir otros lugares como Juchitepec.
Los niños dosfrutan las instalaciones!