Es un lugar muy bello y bastante fresco, hay mucha venta de alcohol es lo único que cambiaría
Las habitaciones están limpias, es un buen lugar para pasar la noche y salir del pueblo la mañana siguiente. Además la ubicación es conveniente por que queda muy cerca para subir a la zona arqueológica.
Es muy cansado subir todo el cerro para llegar a la pirámide, procuren no llevar niños pequeños porque bajar puede ser algo peligro ñso, pero son duda es una experiencia que vale la pena el esfuerzo.
Agusto y muy limpio
Si tienes una condición física media, seguro lo disfrutarás, "huevas" abstengámonos.
Lo interesante de estas pirámides es que están hasta la sima de un cerro, tienes que subir por 1 hora aproximadamente pero vale la pena, luego esta su pueblo mágico que tiene bares y lugares turísticos que te hacen quedarte todo el día para disfrutar
Un lugar acogedor y con muy buena vista, además de muy buenos precios. Recomendable ! :)
Es una experiencia maravillosa pero que solo la recomiendo si vas con adultos. No es cómodo llevar a niños menores de 8 años. Hay hoteles excelentes y la gastronomía en general es muy buena!
Las quesadillas, gorditas e itacates son delicioso en el mercado!
El lugar esta super bonito, la gente es muy amable, el clima esta perfecto, me encanto la caminata a la subida al tepozteco ya que el paisaje y la vista n Son increíbles. En cuanto al hospedaje hay muchos lugares con amplia gama de lugares para todos los bolsillos, asi como la comida que ademas esta deliciosa. Un lugar altamente recomendado
La pirámide del tepozteco, como su nombre lo dice es una pirámide que se encuentra en el cerro del tepozteco. Dónde para llegar ella se tiene que hacer una larga caminata. Al llegar a la cima se disfruta de una gran vista de todo el pueblo de Tepoztlán.
Fue una muy buena experencia y la atención del personal fue muy profesional.
Buen servicio
La vista es hermosa pero las condiciones de la habitación deja mucho que desear. Detalles como la falta de la tapa del escusado, la cortina demasiado corta para tapar la luz del amanecer y el mosquitero descuadrado del cancel.