Caro$$$ la comida regular a buena, hay mejores lugares y a mejor precio, aunque es un lugar mas comodo que otros ya q es un lugar amplio.
Muy bueno, excelente trato
Muy desorganizado el servicio, parece que te están haciendo el favor.
Hace falta que pongan ventiladores ya que el calor se acumula.
Los alimentos de mala calidad ya que llegan secos y frios.
Es un restaurante de esos que no son ni buenos ni malos: recomendable para quitarse el hambre o el antojo con comida típica mexicana muy basada en carne, a un precio relativamente accesible. El menú ofrece tacos, pozoles, flautas, caserolas de queso con chorizo, sopes y así: es un menú variado pero no excelente porque la selección de platillos no es del otro mundo, ni la calidad de los alimentos.
No siempre hay salubridad en la preparación de la comida (es como jugar con una ruleta rusa, si saben a lo que me refiero), pero pues lo que atrae es la idea de ir a comer comida mexicana a un lugar techado con televisiones, mesas amplias, postres y un menú largo.
El menú como tal no es costoso en comparación a otros restaurantes, pero es caro en el sentido del precio que por ejemplo le asignan a los tacos, que ya lo han señalado otras personas. He probado los de pastor y no son deliciosos pero el ambiente es mucho más "cómodo" que estar en Los Primos, donde los tacos al pastor son mucho mejores pero es un lugar súper pequeño, ruidoso, sencillo y que siempre se llena de gente. El Asadero también es ruidoso pero no tanto, y de igual forma se llena de gente pero hay más espacio en los horarios de apertura y físicamente tiene una imagen mucho mejor.
Me gusta acompañar las comidas que he pedido allí con la horchata, que es buena. Sirven también agua de jamaica y sabe rica (no recuerdo si hay más bebidas dulces naturales además de los refrescos de siempre). También allí preparan postres tales como bolsas de brownies y panes dulces, que se agradecen bastante.
El ambiente no es de buena calidad porque:
a) La atención suele ser lenta para responder pero apresurada en la mesa a la hora de pedir y, también, es común que los meseros le ignoren cuando se les intenta llamar con la mano, principalmente cuando el lugar se llena de gente, a veces mientras ellos mismos conversan entre sí. Esto porque no quieren aparentemente atender a varias mesas a la vez o qué sé yo.
b) No es raro escuchar gritar o chillar escandalosamente a los hijos maleducados de algunos comensales junto al área de juegos, cuya localización está hasta el lado derecho del espacio interno pero eso algo inútil eso porque, como la forma del restaurante es la de un salón muy amplio y alto, ruidos así se escuchan demasiado hasta el otro lado. En otras palabras, el restaurante no impone ningún tipo de reglas para el área de juegos (es pequeña y sin paredes) por lo que arruina la comida cuando pasa.
Estacionamiento: me provoca sentimientos encontrados debido a que ofrece una disposición decente de cajones ÚNICAMENTE afuera, y contrataron a un guardia que está allí todo el día, lo que es bueno. Pero el problema radica en que es muy popular toda la semana el lugar a las horas comunes para comer y cenar (más cuando hay promoción 2x1 en pozoles), así que está casi siempre lleno ese estacionamiento y el subterráneo es claustrofóbico.
Me recomendaron mucho este lugar, pero me quedo debiendo. La atención no es buena y el lugar ni siquiera está lleno, tardan demasiado en atender. Los tacos están caros definitivamente para lo que son, las tortillas ni siquiera estaban bien calentadas y parecen milpa real, se cuartean al doblarse. El pastor está normal como para costar 18 pesos un taco, el bisteck está bueno pero casi 30 pesos por un taco no lo vale, y la arrachera ni se diga, casi 50 pesos por un taco.. la verdad esperaba algo mejor.
Bastante bueno y buenas porciones en pozole en los tacos creo que es un poco elevado el precio
Excelente
Muy rico, gracias
Carisimo lugar, los tacos son tal cuales los de cualquier carrito, mi peor decepción fueron las tortillas, muy malas yo no regresaría voluntariamente
Si van entre semana la atencion es muy buena, rápido el servicio. Los fines tiende a ser más lento pero igual de bueno
Aléjate del jueves pozolero, tienes que esperar muchísimo tiempo y recibes muy mal trato, grandes sabores te esperan otros días(alambre de camarón).
Ayer acudimos a cenar y el servicio es MUY lento. Es evidente la falta de personal y los pocos que están "hacen como que no lo ven a uno" por más que uno agita la mano para llamar su atención.
El cafe "de olla" que pedimos ayer no tenía piloncillo y al comentárselo al mesero, sólo dijo: "¿No?" (no ofreció cambiarlo ni ofreció alguna otra opción)
La vez pasada que fuimos, los sopes estaban fríos y ayer nos dijeron que sí los calentaban bien pero se enfriaban con el queso y la crema (JAJAJAJA) Por lo menos, tienen, buen sentido del humor.
Lo mejor es ir el jueves de pozole a mitad de precio. La calidad es muy buena y siempre es la misma. Las enchiladas verdes son muy buena opción también.