Refugio situado en este pueblo recóndito, estuvimos la primera semana de marzo y no habÃa nadie. SaÃda, la chica que lo lleva, habla inglés, es un encanto y cocina de maravilla, comida tradicional marroquina hecha toda por ella y riquÃsima. El lugar muy limpio y bien arreglado
Eine einfache Unterkunft in wunderschöner Umgebung.