Muy buen sabor de la comida en general. El servicio al cliente es un poco lento, pero vale la pena la espera, la comida es preparada en el momento.
Hay parqueo al frente, no tiene aire acondicionado ni facilidades para sillas de ruedas, tampoco tiene área infantil.
Los propietarios no hablan muy bien el español, por lo que hay que hacer los pedidos hablando despacio y lo más claro posible.