Ver para creer. Los padres que llevan sus hijos a esta escuelita merecerían tener su nombre grabado en piedra. Esta obra nos habla del valor supremo de la educación en contextos de máxima necesidad. El mejor legado que pueden dejar a sus hijos.
Esta escuela primaria se abre en San Pedro Ayanpuc, con el fin de recordar el testimonio de fidelidad al Señor y de entrega a los niños pobres del Hermano Moisés. Hay todo un esfuerzo de apoyo económico por parte de ONG´s maristas, de familias y de otros bienhechores, a través de becas, para apoyar la educación de unos 190 alumnos que tiene este Centro.