El dueño es un chico encantador que te lo explica todo genial. Era la primera vez que montabamo y íbamos con niños, te da una clase antes de salir del manejo básico del caballo. Los caballos estupendos, tranquilos y muy bien cuidados. Las vistas de la ruta, espectaculares, con el valle, la sierra de Gredos y los pinares. Disfrutamos muchísimo por un precio más que razonable. Volveremos seguro. Gracias por un día inolvidable Félix!!
Muy bonita la ruta y la atención excelente repetiré sin dudarlo