Ambientazo y buena música
Fuimos a este festival en la edición 2013. Encantados con el lugar del concierto y con la zona de camping. Es agradable ir a un festival en la ciudad y que no todos sean en medio de la nada.
Es un festival mono-escenario. Esto se traduce en que hay menos grupos tocando, y pausas de media hora sin música.
Pero lo peor, de largo, es la organización, y su ausencia de tacto hacia quienes pagan. En 2016 el cabeza de cartel canceló y no tuvieron ni un detalle con los que habíamos pagado 60€ por un festival que, sin Bunbury, no valía ni la mitad, se limitaron a citar las condiciones de contratación. Sí, legal, pero moralmente discutible. Desde luego con esta jugada consiguieron que todos los que fuimos en nuestro grupo, y conocidos que nos pregunten, no volveremos a este festival. En españa hay muchísimos festivales como para permitirse le lujo de despreciar a la gente que va a tu festival, y esta gente lo hace.
Un festival de música que cada vez se hace más grande y está muy bien organizado.
Buena música, buen ambiente, Buena organización y una localización excepcional. Altamente recomendable
Aun sin ser un tipo de musica que me guste, la organización es increíble.