Un servicio inmejorable
Magnífico fin de semana. El hotel tiene encanto, es ideal para descansar. El personal, desde la recepcionista que nos atendió, muy eficiente y simpática, hasta el maitre del restaurante que se portó fenomenal ya que mi esposa es celíaca y estuvo pendiente en todo momento de su dieta adaptando los distintos menús (gracias también al personal de cocina, por supuesto), así como el servicio de camareras, rápido y pendientes en todo momento. Menús cuidados y bien presentados. En cuanto al balneario muy bien y con muchos servicios; es recomendable ir entre semana, aunque este fin de semana había mucha gente, estaban bastante bien organizados. Los masajes que nos dieron, tanto Virginia como Andrea, sensacionales, como para volver en cuanto tengamos oportunidad.