Un buen sitio donde comer
Buena atención pero los precios no se corresponden con la calidad de la comida.
Sólo estuvimos en el restaurante del hotel, pero tiene una buena carta de tapas y raciones y menú. Además del buen precio tiene un buen servicio.
Los platos suenan mejor de lo que están. Mi experiencia no fue mala, pero tampoco gratificante. Par empezar me encontré con dos detalle malo en un restaurante de esta categoría. La tapicería de mi sill estaba marcada como mancha y había una mancha en el mantel junto a mi plato. Pedimos un Carpaccio de Presa Ibérica con Foie, parmesano y aceite de pimentón de la vera (12,50 €) no estaba mal, pero el Foie ni lo noté y estaba algo soso, creo que le faltaba un poco de sal. Una ensalada de perdiz escabechada con brotes tiernos con vinagreta de grosellas (13,50€), de tamaño muy bien, y la perdiz buena , pero los brotes tiernos resultó ser lechuga y endivias, liras de zanahoria con un poco de alfalfa y la vinagreta muy suave. Para terminar un solomillo de ternera con crema de orejones, cous cous y escamas de sal de tinto (18,50 €), que estaba buena pero me hubiera gustado menos hecha como lo pedí y con más escamas de sal, la crema no la encontré. Buen trato. Tendré que volver para dar una segunda oportunidad.