Tuvimos la comida de empresa en este restaurante. El lugar y la comida son espectaculares. Quizá el baño, aunque moderno deja algo que desear para un sitio de esta categoría.
Me ha parecido muy sólida y gustosa la cocina de Carlos Posada en el Restaurante Piñera, un restaurante del que no se habla lo que se merece. Muy agradable su salón pero también es una gran opción la zona de barra/tapas más informal donde se puede comer por 30€.
Recetas con fondo, todo elaborado en casa (el pan, el brioche, la pasta hasta parte de la vajilla!) con el mayor mimo del mundo y resultando platos realmente disfrutables como el espléndido salmonete con suquet de sus interiores o los deliciosos orecchietts con tallarines de calamar y lardo de colonnata sobre jugo de erizos. Tiene un menú ejecutivo a 45€ y otro degustación a 77€.
¡Ah! Y sus buñuelos de bacalao. adictivos!!
Una relación calidad precio correcta sin más. Para nuestro gusto una actidud muy amable pero que falta de sencillez de los camareros (cambios excesivos de plato y conversaciones para organizar cada cambio de plato al final eran todas raciones y se podia poner todo en medio y que nos apañemos para compartir pero no, todo fue llegando lentamente y ceremoniosamente y se nos hizo inecesariamente largo) . El sitio es ruidoso y eso que sólo eramos 3 mesas. Supongo que es más adecuando para celebraciones que para una cena tranquila entre familiare. Pedimo el Risoto (delicioso) y varias cosas como minestra de verdura, milhojas de boletus, ensalada de tomate y bonito y bacalao ningún de lo cual nos emocionó particularmente. Lo dicho, correcto, pero dudo que volvamos.
Restaurante acogedor con una comida exquisita. Muy buena materia prima y muy bien elaborada. En general los platos son tradicionales con toques originales que funcionan muy bien y refuerzan el plato. Recomiendo encarecidamente el rape. Fabuloso.
La atención de las camareras buena, siempre pendientes de nosotros.
Siendo un restaurante caro, la relación calidad precio es fantástica.
Sin lugar a dudas repetiremos.
Carta de alérgenos mal marcada. Que en un restaurante de esta categoría y precio tengan la carta de alérgenos con tantas erratas me parece increíble. De los platos que pedimos no pudimos disfrutar la mitad de cada uno, ya que al preguntar tenía alérgenos que no estaban marcados en la carta. Por ello nos perdimos lo que siempre buscamos en un restaurante: una experiencia. Y encima a un precio significativo para lo poco o nada que disfrutamos.
Ni volveremos ni lo recomendaremos. El chef fue amable con nosotros al final de la noche, pero eso no puede borrar la mala experiencia.
Una cocina de gran calidad, con magnífico producto. Mezclando sabiamente lo tradicional con las. Nuevas técnicas. Buena selección de vinos y grandes licores. Y un servicio acorde: amable pero sin agobiar. Que sabe lo que hace. El menú maridado hay que probarlo, si o si.
La comida increíble, el ambiente muy agradable y comodo y el trato de 10, tanto en las mesas del comedor como en el espacio mas informal. Recomendable, ir allí siempre es un acierto segurado.
Buena comida. Buen Servicio. Comedor pequeño, pero bien ambientado y agradable
Good food, particularly the pulpo with papada, the creamy carabinero rice and the merluza. Nice wine & spirits selection