Buena atención de los camareros, muy atentos, había poca gente y han sido rápidos, precios normales tirando a altos.
Poca variedad en la carta pero la considero suficiente.
De lo que pedí, las croquetas demasiado compactas y densas. El flamenquin algo crudo por dentro, quizá el aceite estaba muy caliente puesto que por fuera estaba oscuro, si se hubiese frito más hubiese estado muy negro.
Tienen un plato combinado que es ideal para niños, lagrimitas de pollo y croquetas.
Esto indica que piensan en los niños, sin embargo, tienen un castillo hinchable muy pequeño y puesto directamente sobre el cemento, pero lo peor es los columpios, los tienen actualmente cerrados pero es lo mejor puesto que están muy deteriorados y son peligrosos.
Y luego una cosa que se ha puesto de moda estos últimos años en todos los restaurantes o bares, que me parece mal, te ponen el pan sin que se pida y lo cobran, en esté caso han sido 0'5€ por persona. Repito que no ocurre solo en este sitio, y al menos son solo cincuenta céntimos, he estado en restaurantes que me han llegado a cobrar 1'5€ por persona, pero es una práctica a eliminar.
Muy buen sitio y económico.
Comida rica, abundante y muy buen trato.
Es un restaurante como los de siempre, comida tradicional cordobesa, de los que buscamos cuando vamos a estas tierras tan bonitas.
Tienen terraza y se agradece en las noches de verano.
Excelente comida casera y excelente servicio, lugar fresquito ideal para las noches de verano. Quedamos encantados con el sitio en general, volveremos sin duda.
No está mal pero tampoco hay nada destacable. Mejor elegir carnes a la brasa, el trato muy cordial pero en caso de afluencia de público pueden existir retrasos importantes entre plato y plato.
Lugar típico de carretera, amplio y con fácil aparcamiento. Se come bien y barato. Personal muy atento.
Es unos de los mejores restaurantes que sitios que he conocido. Se come espectacular comida casera y unos platos muy bien elaborados. El personal y sobre todo los dueños son unas excelentes personas ya que tengo la suerte de conocerlos hace años.
Hoy día 6 de enero hemos tenido la mala suerte de elegir este ¿restaurante? para ir a comer. Éramos 10 comensales y entramos a las 15h. En menos de 10 minutos habíamos pedido. Tuvimos que esperar UNA HORA para recibir el primer plato, pero sólo uno de los varios que habíamos pedido. A las 16.30, después de varias quejas trajeron un par de platos más, que encina eran unas croquetas frías y las patatas crudas de haberse freído mal. Varias personas además de nosotros se fueron sin comer dejando sendas hojas de reclamaciones. No volveré en mi vida a pisar ese sitio. No se lo recomiendo a nadie. Servicio lamentable y encima con chulería.
Lo dicho, no volveré jamás a este sitio y no se lo recomiendo a nadie.