El Ventorro es un restaurante de primera categoría donde te atienden en un ambiente familiar y te hacen sentir como en tu propia casa.
El personal es impecable y te atiende siempre con una sonrisa de oreja a oreja.
La comida no es menos, exquisita y sencilla. Platos bien elaborados con ingredientes de primera calidad y sabores que llegan al alma más que al paladar.
Es necesaria una visita a este restaurante si vives o pasas por la Comunidad de Madrid, pero haz una reserva pues están casi siempre llenos.
Buena comida y ambiente agradable. Nosotros fuimos con niños pequeños y no hubo ningún problema con ellos.
las raciones y las carnes están buenísimas y tienen mucha variedad de todo ..el trato es excepcional y en mi caso que ya e ido muchas veces el trato es muy familiar y lo recomiendo para cualquier ocasión o eventos
En los pequeños detalles se ve la diferencia. Muy buen servicio. Hemos comido de menú: gazpacho excepcional, paella mas que decente. La ensaladilla se veia que era casera y muy buena pinta. Filete de segundo de muy buena calidad. Y la terraza muy agradable. Me quedo con ganas de comer a la carta
Buen restaurante, clásico, con buena cocina y un toque de clase. Menú diario de 10 €, pero lo ideal es ir a la carta. Precios elevados pero la comida lo merece. Mejor reservar sobre todo si vas a tomar cordero o cochinillo. Volveremos.
Comida exquisita. Trato amable y familiar. Recomiendo el queso de cabra con cebolla caramelizada y foie y la paletilla de cordero.
Muy buena comida
.Muy buen trato
Lo mejor la carne a la piedra. Trato familiar y muy agradable. Buen precio y calidad
Manolo el propietario, además de tener don de gentes siempre te recomienda platos frescos y de temporada, excelentemente ejecutados, siempre tiene algún detalle y la verdad, además de sentirse uno como en casa, sale siempre más que satisfecho.
Por cierto, el señor del pésimo se confundió de restaurante pues, este, NO tiene barra y las camareras que una es su hija, están muy bien informadas y no les imponen limitaciones. Excelentes carnes y fabes.
Sigue así por muchos años más.
Recuerdos de Juan Carlos y su familia.