Comida buena
Lloc molt acollidor i menjar casolà i bo.
Bona opcio per anar a dinar despres de pujar a La Mola. Menus complerts per menys de 20€.
Buen trato y comida de calidad en un entorno envidiable. Ideal para ir con pequeños.
Restaurant La Pastora, situado en el Parc Natural de Sant Llorenç del Munt i ľObac. Es un lugar bastante concurrido por ciclistas,senderistas y personas que les gusta salir a visitar otros lugares. La Meritxell es la persona que está gestionando el Restaurant La Pastora, donde los almuerzos y comidas son excelentes debido a sus productos de calidad y también cuenta con muy buenas vistas de su entorno.
Situació privilegiada, a les portes de molts itineraris pel parc natural de sant llorenç del munt. Menjar casolà i del territori.
En junio de 2016 celebramos nuestra boda en Restaurante La Pastora. Ya habíamos estado varias veces y nos encantan en sus preciosas vistas. Así que decidimos celebrar allí nuestra boda y no nos defraudaron. Quisiéramos dar las gracias a todos los que forman parte del restaurante La Pastora, cocineros y camareros, por la comida, el servicio y por el ambiente; gracias especialmente a Meritxell por ayudarnos en todo, desde manteles hasta tarta. Queremos recomendar este Restaurante, no solo como un restaurante de fin de semana, sino también como un buen lugar para celebraciones especiales, tranquilo, bonito, excelente trato del personal y mejor comida si cabe.
Cuina bona i senzilla a bon preu. Bona parada a mitja excursió!
Bon lloc per esmorzar, dinar o sopar al Parc natural de Sant Llorenç de Munt i Serra de l'Obac. Carns a la brasa i varietat de botifarres.
Lo mejor, bonitas vistas de Monserrat y buena terraza. Mejoraría si hubiera sombra. Describiré mi experiencia: la llagada no está demasiado indicada después del cartel de la carretera. Se debe aparcar en el parking del Parc Natural y después caminar un poco hasta el restaurante (no son ni 5 minutos). Tiene acceso para minusválidos. Fue llegar sobre las 14:30h y todas las mesas de la terraza tenían restos de cubertería y cristalería de los servicios del almuerzo. Dentro un grupo grande. Entramos y nos preparan mesa para comer en la parte de arriba. El tiempo que pasa entre la entrada al restaurante y que nos sientan en una mesa es de 20 minutos. El personal muy amable durante toda la comida, nos toma nota de la bebida y luego la comida (2 opciones, menú de 25€ y de 18€). La comida, sencilla pero de buena calidad, atendidos siempre bien y atentamente. Algo de follón por el grupo grande y algunos niños pero es algo normal. Lugar de comida de ciclistas y excursionistas del parque. Los postres también estaban bien buenos. En definitiva, le parece un buen lugar para ir con una buena relación calidad/precio. Las únicas pegas: falta de sombra en la terraza, falta de orden en las mesas y algo de retraso para sentarse una vez llegas En todo caso, nada que impida que vuelva o que lo recomiende.