Muy vuen trato estuve una semana de vacaciones y me lo pase genial
Es un restaurante familiar en el que sirven verdura de su huerto y carne de su granja. Naturalmente esto afecta a los precios, pero por otro lado sabes que lo que te estás comiendo es lo que debe ser. Dicho de otro modo, los tomates saben y huelen a tomate. A parte de esto son una gente encantadora, cercana e implicada en la satisfacción del cliente. Siempre que voy termina surgiendo alguna risa que otra.
Se trata del conjunto de 2 casas independientes, una en frente a la otra, cercanas al pueblo de Sant Viceç de Castellet.
El estado de las casas es el correcto, todas las necesidades están cubiertas, y el entorno es el ideal para pasear por los infinitos caminos que parten de estos parajes.
Los puntos negativos, vienen de la mano del los propietários los cuales son muy arrogantes y estirados. El restaurante no lo probamos, en todo el fin de semana comieron en el,un par de famílias. Porqué sera?.