Mi nombre es Cristina Gómez. Mi mamá, Nieves, ha estado viviendo en esta residencia más de un año y medio.
No tengo palabras para describir la sensación tan maravillosa que tengo y lo bien que nos sentimos, tanto mi hermano como yo, por haber elegido esta residencia cómo hogar para el cuidado y cariño que mi madre y todos los padres del mundo, se merecen.
Desde el primero hasta el último, todos los componentes de este gran equipo humano conformado, por la DIRECCIÓN (espectaculares personas y profesionales), AUXILIARES y TERAPEUTAS (excelentes en trato y labor), os damos las gracias por haber cuidado de mi madre.
Ni mi hermano ni yo hijos que adoraban a su madre, no podriamos haberlo hecho mejor. Además y lo más importante, el CARIÑO que en todo momento ha recibido mi madre, por todos vosotros NO TIENE PRECIO!!!
Ha sido un placer comprartir con todos vosotros estos 18 meses.
No os olvidaremos NUNCA
Besos
Felipe y Cris
No me lo pensaría dos veces, un lugar increíble para nuestros mayores,con un gran personal cualificado y las mejores instalaciones para que se sientan en casa. Le doy 5 estrellas y porque no puedo más, excelente.
Residencia más moderna de la sierra con el mejor trato a nuestros familiares. Muy buen ambiente y numerosas actividades organizadas por el personal para divertir a los mayores. La localización inmejorable, sólo hace falta ver las fotos de las vistas a la pedriza madrileña.
Totalmente recomendable.
Lamentable trato de la dirección hacia residente de 88 años y familiares. Espero que se les trate a ellos de la misma manera cuando lleguen a dicha edad. Por cierto, menos mal que no estaba yo presente cuando metieron la ropa y pertenencias de mi abuelo en una bolsa de basura den gracias. (Entre otros incidentes lamentables por parte de la dirección)
En definitiva, un "centro" nada recomendable.
El trato humillante es por parte de la dirección, lo auxiliares y terapeutas a pesar de que los cambian continuamente no tienen culpa.
Los abuelos que tienen Alzheimer no deben compartir habitación con los que padecen otras enfermedades merecen trato justo y que les aporte tranquilidad y si el anciano no está a gusto con su compañero ,la dirección debería gestionar el cambio y solucionar el problema que durante un año y 6 meses hemos sufrido y padecido deteriorando la salud del anciano y provocando situaciones desagradables, y no echarnos prácticamente a patadas ahora la HIPOCRESÍA que está muy de moda en este país da respuesta a la falta de humanidad y profesionalidad de esta basura de personas pero espero que en vuestra tercera edad, si llegáis, os traten igual que habéis tratado a mi padre.
Así tuve que recoger cosas de mi padre que no me dejaron ni sacarlas con tranquilidad además el dueño quería que me llevara a mi padre el 31 a las 12 noche.