Pasamos dos días y una noche con Smartbox y la experiencia fue muy agradable. Un sitio tranquilo, con habitación y camas amplias y muy cómodas. La casa es muy bonita, con jardín, piscina, bar y restaurante. Valentina fue muy agradable con nosotros. La casa está a solo 20 min de Ávila ciudad. Perfecto para desconectar.
Al estar cerca de una iglesia, sonaban las campanas cada cuarto de hora de noche y el sueño es difícil de conciliar. El desayuno escaso y muy mal organizado, solo un tostador de pan casero para un aforo de 27 personas, y eramos 12 y no sabiamos por donde ir. La habitación salí a las 10h y cuando volví a las 22h aún no estaba echa la cama. La recepción que tenian que darnos cava y fruta en cesta, nos metieron en el salón y nos sentaron y nos dieron cava y filipinos.
En el pueblo no hay absolutamente nada pero el sitio es bonito y acogedor. Las habitaciones amplias y cómodas, todo está bastante nuevo. Aunque ciertos detalles no permiten que mi opinión sea del todo buena, las toallas del baño están terriblemente viejas, hacen incluso daño al secarse, en la colcha de la cama había un par de manchas (las sábanas estaban limpias), y la almohada supletoria que se encontraba dentro del armario no tenía la funda cambiada (se veía usada y tenía pelos de otras personas). El trato a los clientes, sin ser malo, no merece ser elogiado.
Una posada moderna-rural ubicada en la antigua casa del médico. A 20km de Ávila. Excelente trato personal. Un clima acogedor y unas habitaciones amplías.
An old house, tastefully renovated. For me, well placed for an overnight break in a long-distance bicycle tour. But very overpriced.
Muy acogedor y tranquilo, ideal para descansar despues de un dia pateando Avila
Tiene mucho encanto. Está muy bien ubicada. A 20 km de Ávila y a 20 km de Arévalo.
Ubicado en un pueblo muy tranquilo, estupendo para el descanso.
Ofrecen actividades,
Buen sitio
Posada de 10. Trato fantástico por parte de los dueños. Comida muy buena. Habitación muy grande, camas comodísimas. Todo limpísimo. Diseño rural con gusto. Lugar para relajarse y desconectar.
Un sitio no desagradable pero si con muchas pegas de diseño (la mejor habitación al lado de la salida y recepción), atención (no hacen caso a si tienes frio o no), instalación electrica (se iba la tele), complementos escasos y el desayuno buffet es un timo. Para colmo, el edificio está situado al lado de un campanario y el relojito toca cada cuarto de hora !!!por la noche también!!! En definitiva una experiencia que no pienso repetir nunca ni recomendar.